Católicos en Galloway identifican las necesidades de los Hispanos del area

Católicos en Galloway identifican las necesidades de los Hispanos del area

Father Armando Rodriguez Montoya

El mes pasado, los Católicos Hispanos de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro en Galloway se reunieron para su V Encuentro, descubriendo así el regalo de poder llegar a la población de habla hispana de la zona, y cómo la Iglesia Católica puede servirles mejor.

El evento de todo el día del 20 de mayo, fue “una experiencia de aprendizaje” para los 50 Hispanos que participaron en la Iglesia de San Nicolás, dijo Kathy García, Coordinadora de Catecismo del Ministerio Hispano de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro y Co-Coordinadora del V Encuentro de la parroquia.

Junto a las otras veintitrés parroquias con ministerio Hispano en la Diócesis de Camden (incluyendo las diez en el Decanato 4 de la comunidad del Condado Atlantic), Nuestra Señora del Perpetuo Socorro se prepara para el V Encuentro Diocesano a finales de este año.

La comunidad de Galloway identificó las necesidades actuales de sus feligreses Hispanos, incluyendo su deseo de un sacerdote de tiempo completo que hable español, “para satisfacer las necesidades espirituales de la comunidad,” dijo ella.

En la actualidad, hay un sacerdote Hispano de medio tiempo, el Padre Armando Rodríguez Montoya, de la Parroquia Santa Gianna Beretta Molla en Northfield, a casi 11 millas de distancia.

Al mismo tiempo que la parroquia está agradecida con el Padre Armando por su servicio, que incluye las Misas del domingo por la mañana y el martes por la noche en la Iglesia San Nicolás, un sacerdote de tiempo completo en la parroquia sería la mejor opción para los fieles, dijo.

Además, los participantes conversaron sobre cómo ayudar a las muchas familias inmigrantes que trabajan en los campos alrededor de la zona que desean participar de la fe con sus hijos, pero tienen miedo debido a la política de inmigración de la nación.

Trabajadores indocumentados “tienen miedo de conducir para la iglesia, o llevar a sus hijos para recibir educación religiosa,” por temor a ser detenidos por la policía y, en última instancia, ser deportados y separados de su familia, dijo García.

Un plan bajo consideración, dijo, es un servicio de transporte o un autobús para recoger a los trabajadores y sus familias para llevarlos a la iglesia o a las clases de educación religiosa.

La comunidad inmigrante “quiere participar en la parroquia, pero tienen miedo”, dijo.

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Galloway Catholics identify needs of area Hispanics

Last month, Hispanic Catholics from Our Lady of Perpetual Help in Galloway gathered for their V Encuentro, discovering the gifts of the area’s Spanish-speaking population, and how the Catholic Church can best serve them.

The all-day event on May 20 was “a learning experience” for the 50 Hispanics who participated at Saint Nicholas Church, said Kathy Garcia, CCD coordinator for Our Lady of Perpetual Help’s Hispanic Ministry and co-coordinator of its parish V Encuentro.

Along with the 23 other Hispanic parish ministries throughout the Diocese of Camden (including the 10 in the Atlantic County community’s Deanery 4), Our Lady of Perpetual Help is preparing for the diocesan V Encuentro later this year.

The Galloway community identified current needs for its Hispanic faithful, including its desire for a full-time, Spanish-speaking priest, “to meet the spiritual needs of the community,” she said.

At the present time, there is a part-time Spanish-speaking priest, Father Armando Rodriguez Montoya, from Saint Gianna Beretta Molla Parish in Northfield, about 11 miles away.

While the parish is grateful for his service, which includes the Sunday morning and Tuesday night Masses at Saint Nicholas Church, a full-time priest in their own parish would be the best option for the faithful, she said.

In addition, participants discussed how to help the many immigrant, farm working families around the area who desire the faith for them and their children, but are fearful due to the nation’s immigration policy.

Undocumented workers “are afraid to drive themselves to the church, or drive their children to religious education,” for fear of being stopped by police and, ultimately, deported and separated from their family, Garcia said.

One plan under consideration, she said, is a shuttle or bus service, to pick up the farmworkers and families for church or education classes.

The immigrant community “wants to be involved in the parish, but are afraid,” she said.

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