
El dedicado músico, compositor y vocalista cuya influencia y dones fueron compartidos y escuchados desde Puerto Rico hasta la diócesis de Camden, Diego Correa, falleció a los 51 años de edad el 23 de Octubre.
Nacido el 21 de Abril de 1964 en Salinas, Puerto Rico, Diego aprendió por sí mismo a tocar la guitarra, y empezó su servicio a la iglesia a una edad temprana a través del grupo de Acción Juvenil Católica.
Llegó a los Estados Unidos en 1980, trabajando primero como músico pastoral. Fue Director de Música en San José Pro-Catedral en Camden, y más recientemente ocupó la posición de Director de Música de la Parroquia Divina Misericordia en Vineland. Coordinó también la dirección musical del Coro Hispano Arquidiocesano de Philadelphia.
Junto a su esposa Damaris Thillet, Co-Directora del Culto Divino de la Diócesis de Camden, Diego fue compositor y artista grabando para compañías editoras de música como la Prensa Católica de Oregón (Oregon Catholic Press) y la Librería Mundial de Publicaciones (World Library Publications), creando así piezas inspiradas por las Escrituras y notorias por sus ritmos y estilos únicos de Puerto Rico. Fue también uno de los Miembros Fundadores de la Asociación de Músicos Pastorales del Este y miembro del Instituto Hispano Nacional de Liturgia.
A través de los años, logró inculcarle a cientos de músicos jóvenes la misma pasión, entrega y dedicación por la música que él poseía, por medio de sus enseñanzas y presentaciones de talleres de música tanto a nivel local como nacional e internacional.
Siempre deseando usar su voz, su música y sus dones para evangelizar, Diego y Damaris participaron el mes pasado en la Misa junto al Papa Francisco en el Ben Franklin Parkway en Philadelphia como miembros del Coro Papal Hispano y como voz solista durante la liturgia.
A principios de éste mes, Diego y Damaris estuvieron entre las 11 personas honradas por la Oficina de Relaciones Hispanas del Consejo de Propietarios Absolutos del Condado de Camden con el Reconocimiento a los Hispanos Prominentes.
Además de Damaris, le sobreviven a Diego, su padre Diego Correa, su madre María Alvarado, su madrastra Amilda Ortiz, su hija Yomaris, su hijo Joel, sus hermanos Luis Correa Alvarado, Nydia Aguirre, Lizandra Correa Alvarado, Leonardo Correa Ortiz, Beatriz Dunning, Mariela González y Arnaldo González, así como también, tíos, primos, sobrinos y una gran familia extendida.
La Misa Fúnebre tuvo lugar en la Parroquia Divina Misericordia en Vineland el 29 de Octubre. El 1ro de Noviembre, Diego será sepultado en Salinas, Puerto Rico.














