¡Cuaresma, un tiempo espiritual y de gracia, se nos viene! Probablemente, la mayoría de nosotros estamos pensando en lo que debemos sacrificar este año. Pero, el tiempo de cuaresma es mucho más profundo que un simple sacrificar algo. Cuaresma es un tiempo de gracia, de renovación y conversión espiritual. Pero, ¿Qué quiere decir todo esto?
Renovación y conversión son términos que pueden ser fácilmente mal interpretados. La conversión no es sólo un atento en evitar el pecado o lo malo de este mundo para abrazar a Jesús y su acción salvadora. La conversión es un proceso de vida de retornar continuamente hacia el logro de una relación profunda y plena con Jesús Hijo, el Padre y el Espíritu Santo.
La conversión no es un evento de un único momento tampoco. La conversión es, sobre todo, un proceso de vida que nos lleve a profundizar nuestra relación con la Trinidad y un crecer más y más en llegar a ser los seguidores fieles de Jesús.
De la misma manera que la vida familiar requiere de celebraciones y fiestas de cumpleaños para reforzar los lazos familiares que los une, también la familia de Dios necesita de las mismas oportunidades para crecer en unidad y profundidad. Sin duda, participación diaria en las liturgias es una de las formas más obvias y necesarias para lograr esta meta. El tiempo de cuaresma nos invita a salir de lo común y ordinario.
Para algunos, participación diaria en la Eucaristía es otra maravillosa manera de crecimiento y desarrollo espiritual.
Oración de la escrituras en casa también puede ser una fuente de crecimiento espiritual. Muchas familias hacen suya la práctica de apoyar el programa conocido como “Un Tazón de Arroz” donando el dinero que gastarían en la preparación de una cena en la semana a este programa y optando por tener una cena simple de sopa y pan con la familia un día a la semana durante la cuaresma. Realmente, la cuaresma es una oportunidad maravillosa donde los padres de familia pueden modelar y dar el ejemplo con palabras y acciones concretas de su fe y confianza en Dios. Bendición de los alimentos en familia es otra manera sencilla de modelar la fe en Jesús.
Reconocemos que la mayoría de nosotros está siempre muy atareado con muchas responsabilidades al punto que ni siquiera podemos encontrar un tiempo libre para la oración y reflexión. Sin embargo, muchos de nosotros pasamos bastante tiempo manejando. Generalmente encendemos el vehículo y prendemos la radio de inmediato. Durante la cuaresma quizás podemos hacer una elección consciente de no prender la radio y pasar unos minutos de oración y reflexión personal sin dejar de manejar cuidadosamente a la vez.
La cuaresma también es un tiempo maravilloso para hacer una revisión de vida de nuestras rutinas diarias. Cierto es que tendemos a acostumbrarnos a una rutina en particular. Muchas veces llenamos nuestro día de miles de cosas sin darnos cuenta en realidad. Tomemos este tiempo de cuaresma para tomar una distancia razonable de todo lo que usualmente hacemos para mirar nuestra rutina diaria y preguntarnos: ¿Nos ayuda a ser mejores personas? ¿Nos ayuda a profundizar nuestra relación con Jesús y aquellos que más amamos?
Las lecturas bíblicas del día son otra forma que nos puede ayudar en la oración y reflexión diaria (disponibles en la página www.usccb.org, bajo el título de “Lecturas”) Si algunos de nosotros tenemos la bendición de asistir a la misa diaria, los invito a reflexionar en el mensaje bíblico del día. Para los que no pueden darse este lujo, los motivo a leer las lecturas del día y rezarlas durante la cuaresma.
Recordemos que es bueno escuchar el mensaje bíblico como el mensaje de Dios que es para mí hoy día. Tratemos de no quedarnos en lo que pasó miles de años atrás. Los mensajes bíblicos son la Palabra de Dios para nosotros aquí y ahora. La habilidad de poder escuchar la Palabra de Dios con este sentido del aquí y ahora, nos llevará a descubrir nuevos significados y mensajes nunca antes percibidos.
¡Sin duda, la cuaresma es un tiempo de gracia y vida nueva! Rezo para que todos aprovechemos la oportunidad de este tiempo santo al igual que el sol primaveral alumbra y abriga al planeta tierra haciendo que las flores florezcan, nosotros también encontremos el tiempo para disfrutar y acoger el calor de esta vida nueva floreciendo dentro y alrededor nuestro.
La cuaresma no es sólo un tiempo de vida nueva, sino que además un tiempo para que podamos disfrutar del amor y calor que nos trae el Hijo de Dios.
Protección de niños
El abuso sexual de niños volvió a hacer noticias en nuestra zona últimamente.
No hay excusa ni disculpa alguna cuando nos encontramos frente a frente con el pecado y crimen terrible de tener niños abusados sexualmente. Personalmente he conversado con muchas de las víctimas y sus padres de familia para saber que, a no ser que uno haya sufrido las consecuencias horribles del abuso sexual en carne propia, nunca llegamos a entender plenamente el dolor y las consecuencias que este acto horrible trae consigo.
Al igual que ustedes, muchas veces me pregunto qué lleva a un hombre consagrado como discípulo de Jesús a traicionar la confianza puesta en él al hacerse sacerdote. Yo mismo ayudé en la elaboración del Documento sobre la Protección de los Niños y Jóvenes aprobada por la Conferencia Episcopal de los Obispos de los Estados Unidos en el 2002. También fui el portavoz de la Conferencia Episcopal en esos momentos tan difíciles. Realmente tengo un interés apasionado por mantener a nuestros niños sanos y a salvo de estos males. Estoy convencido de que una convicción de culpa por abuso sexual debe sacar al sacerdote del servicio ministerial de forma permanente. Recordemos que el daño causado a las víctimas de abuso sexual es para toda la vida. Y dejar que un sacerdote, probado por la ley como autor de esos abusos sexuales de menores, continúe en el ministerio es simplemente eternizar el daño ocasionado.
De manera personal me he acercado a más de 30 personas víctimas en la Diócesis de Camden para ofrecer mis disculpas a cada uno por el tremendo daño ocasionado a ellos. También estoy muy consciente de que una disculpa no quitará ni borrará el dolor y trauma ocasionados con el abuso. Continuamente ofrezco mis oraciones por nuestros hermanos y hermanas victimas de este abuso para que algún día sean plenamente sanados.
La Diócesis de Camden busca mantener a nuestros niños y niñas sanos y salvos de estos males en la medida que humanamente nos es posible. También informamos de cualquier acusación de abuso sexual a las autoridades pertinentes de forma inmediata.
Nunca debemos olvidar que, como el Cuerpo de Cristo que somos, cuando un miembro sufre, todos los demás sufrimos también.














