El martes 17 de marzo, Día de San Patricio, celebré mi 75º cumpleaños y como lo exige la Ley Canónica, presenté mi renuncia como Obispo de Camden a nuestro Santo Padre, el Papa Francisco. Él decidirá cuándo me jubilaré.
Por lo general, eso sucede cuando el Papa nombra a un sucesor del obispo que ha alcanzado la edad canónica para la jubilación. Así que, permaneceré como obispo de la diócesis hasta que escuche del Santo Padre, lo que podría suceder la próxima semana o en un mes o en un año a partir de ahora.
Una vez jubilado, me gustaría residir en una rectoría parroquial aquí en la diócesis donde podría hacer ministerio sacerdotal, lo cual amo y en lo cual tengo años de experiencia. Al jubilarme, mi título será Obispo Emérito. No tendré autoridad ni responsabilidad por el gobierno de la diócesis y no interferiré con el ministerio de mi sucesor.
El Obispo Joseph Galante, QEPD, mi predecesor, me enseñó como hacer esto. Después de retirarse el 12 de febrero de 2013, el día de mi instalación como el octavo Obispo de Camden, él nunca interfirió en los asuntos de la diócesis. De vez en cuando yo consultaba con él sobre las decisiones que estaba tomando para obte-ner su consejo instruido sobre situaciones que eran nuevas para mí, pero que él entendía mejor que yo. El estuvo disponible para ayudarme en las maneras que le pedí. Haré lo mismo por quien sea el noveno obispo de Camden, si así él lo solicita.
Estos ocho años en la diócesis de Camden han sido años felices de muchas bendiciones del Señor en mi vida. Si bien, ciertamente han habido desafíos, las bendiciones superan los desafíos. Siempre estaré en deuda con mis hermanos sacerdotes, mis colaboradores más cercanos en el ministerio, por su comprensión, ayuda, aliento y cooperación al poner mi sello en esta iglesia local. Realmente han sido mis “hermanos” y a la vez rezo para que yo también lo haya sido para ellos que son mis “hijos” en Cristo.
Hay muchos otros con quienes estoy muy en deuda y cuando el Papa Francisco decida la fecha de mi retiro, les agradeceré públicamente. Hicieron que mi ministerio fuera más fácil gracias a sus consejos, recomendaciones, oraciones, apoyo y sacrificios, dando mucho de sí mismos en nombre de la iglesia de Camden.
Pido la caridad de sus oraciones por mí. Ustedes, las grandes y buenas personas de Dios del sur de Nueva Jersey, me inspiran cada día con el poder y la fuerza de su fe en el Señor y su amor por la iglesia. Dios los bendiga y no olviden orar por + Dennis, quien por el momento sigue siendo su obispo.














