La Alegría del Evangelio en el Año de la Misericordia

La Alegría del Evangelio en el Año de la Misericordia
El Padre Vincent Guest aparece en la foto con mujeres de Bridgeton y hermanas religiosas en Aguascalientes, México.

El Padre Vincent Guest aparece en la foto con mujeres de Bridgeton y hermanas religiosas en Aguascalientes, México.

Por cuatro años yo he estado viajando a México, para visitar a las Hermanas Misioneras Hijas de la Purísima Virgen María, en su Casa Madre, en Aguascalientes, México. Algunas de las hermanas de esta congregación religiosa han estado misionando aquí en nuestra diócesis sirviendo en la Parroquia de la Santa Cruz, en Bridgeton (mi parroquia anterior) y ahora, en la Escuela Regional Bishop Schad en Vineland. En agosto, fui bendecido al viajar con la Hna. María de Jesús, MDPVM y tres (3) jovencitas de La Santa Cruz: Nora Coronel, Jazmín Silverio y Nayeli Ramírez. Las jovencitas estuvieron con las novicias y postulantes de la Congregación MHPVM. Fue una experiencia para ellas acerca de la vida religiosa, al menos por una semana. Ellas vivieron, oraron y trabajaron con las hermanas jóvenes. Las tres muchachas estaban a la vez entusiasmadas y temerosas cuando salimos de aquí hacia México. Entusiasmadas de ir a la tierra de sus padres y sus abuelos, pero temerosas de pasar una semana en el convento. “Nosotras pensamos que íbamos a estar en la capilla en silencio o limpiando los pisos todo el día” me dijo Nora, pero nos divertimos muchísimo. Nayeli dijo había tiempo para ir a Misa y orar todos los días, pero también había tiempo de recreación y servicio. Nos reímos mucho con las hermanas novicias y postulantes y yo sé que tengo amigas para toda la vida.” Jazmín estuvo de acuerdo con sus amigas y dijo que ella había disfrutado el viaje y la estancia con las niñas del Orfanatorio que las hermanas MHPVM dirigen, llamado Hogar de la Niña Casimira Arteaga. El orfanatorio es para niñas y jovencitas y hay actualmente treinta y cinco muchachitas viviendo ahí, de edades de 3 a 19 años. Algunas no tienen padres o ellos no están en condiciones de atenderlas debidamente, por varias razones. Damos gracias a Dios por las hermanas porque ellas hacen el hogar para las niñas. Durante nuestra semana las jovencitas que fueron de la Santa Cruz, les ayudaron a las hermanas en el orfanatorio. Ayudaron a servir la comida, a preparar a las niñas para ir a la cama y al despertar les ayudaron a cepillarse los dientes y a peinarse. Y las niñas huerfanitas nos presentaron un programa a todos nosotros, con canciones y danzas que nunca olvidaremos. Al final de la semana nos reunimos todos a orar y después a conversar, y yo estaba impresionado por la fe y la sensibilidad de, Jazmín, Nayeli y Nora. En este año de la Misericordia, se dieron cuenta que ellas habían vivido la misericordia al ayudar y cuidar a las niñas y también a las religiosas ancianas MHPVM de la Casa de oración Guadalupe. Ellas también reconocieron que esta experiencia de fe les trajo mucho gozo interior y paz. A cierto punto hacia el final de la última tarde en México, yo di un vistazo a las novicias y postulantes y a las tres jovencitas que fueron de Bridgeton y estaban felices comiendo fritos y tomando refrescos, riéndose y compartiendo historias de la semana, y cantaban cantos de fe. Yo pensé que al Papa Francisco le encantaría esto. En este Año de la Misericordia, estas jóvenes religiosas de México y las muchachas de Bridgeton estaban viviendo la alegría del Evangelio. Cuando regresamos a casa, Nayeli, Nora Y Jazmín nos agradecieron a la Hna. María de Jesús y a mí por la experiencia vivida. Nos preguntaron: ¿podemos regresar el próximo año y podemos llevar algunas amigas? La Hna. María de Jesús y yo nos volteamos a ver y notamos que esta fue una peregrinación exitosa. Las jovencitas de Bridgeton quieren compartir la alegría del Evangelio.

El Padre Vincent Guest, Párroco de la Parroquia Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, Lindenwold.