
Por Jennifer Mauro, Jefe de Redacción
y Peter G. Sánchez, Redactor
Para Yolanda López, el discipulado es la razón por la que le encanta reunirse con sus compañeros católicos cada año para la Celebración Diocesana Hispana.
“Tenemos que difundir la Palabra. ¿Qué mejor manera de hacerlo que en comunidad?” dijo López, de la Parroquia de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, Galloway, una de los 660 fieles que se unieron al Obispo Dennis Sullivan, compañeros del clero, religiosos y religiosas para la celebración anual celebrada el 8 de octubre en la Parroquia Divina Misericordia en Vineland.
Con el tema “Nuevos Discípulos Misioneros Transformados por la Eucaristía”, la tarde comenzó con música festiva, seguida de una catequesis a cargo de la de la destacada conferencista católica María José Galván; una charla sobre vocaciones a cargo del padre Adam Cichoski, director diocesano de vocaciones; una procesión de estandartes que representaban a los ministerios hispanos parroquiales de la diócesis; la misa celebrada por el obispo Sullivan, y una comida tradicional hispana servida en el salón parroquial.

“Siempre es una alegría ver a la comunidad católica hispana del sur de Nueva Jersey reunida como una sola familia diocesana”, dijo Andrés Arango, Delegado del Obispo para el Ministerio Hispano y director de evangelización de la Diócesis de Camden. “El Obispo Sullivan estuvo increíble motivando a la comunidad a ser nuevos discípulos misioneros, alimentados y transformados por la Eucaristía. Fue maravilloso ver a tantos niños, jóvenes y familias juntas”.
Como madre de tres hijos y futura abuela, López coincidió en que fue inspirador ver a todas las generaciones de fieles llenando los bancos.
“En la cultura hispana, a menudo se ven familias juntas: bebés, niños, padres, abuelos”, dijo López, que también sirvió como lectora durante la Misa. “Esto es algo con lo que crecemos, y así es como crecí yo también. Cuando eres joven, puede que no quieras ir a la iglesia, pero tus padres te obligan a ir. Una vez que te conviertes en padre o madre, entiendes por qué tienes que estar allí. La fe unifica a la familia”.
Y continúa: “Siempre les digo a mis hijos: ‘La fe no es sólo para cuando te sientes disgustado o te pasa algo malo. Habla con Dios también cuando estés contento. Habla con Él desde el momento en que te levantas por la mañana hasta que te acuestas por la noche. Hazle saber lo que haces”.

Ese mensaje fue uno de los sentimientos que compartió José Galván, psicóloga especializada en ciencias de la familia, durante su charla de catequesis.
“Ante cualquier reto que se nos presente, siempre encontraremos respuestas y recursos, tanto emocionales como espirituales, en la Sagrada Eucaristía”, dijo. “Jesús nos comprende y cuida de nuestras necesidades, y estar con Él transforma nuestras vidas en discípulos misioneros para este tiempo en el que somos testigos de su gracia y amor”.
Teresa López, de la parroquia Divina Misericordia, es una de esos testigos. Ella sirvió llevando el estandarte de su comunidad de fe durante la procesión litúrgica de las parroquias, además se mantiene activa como lectora, catequista y miembro del consejo parroquial.
Dijo que apreciaba ver las sonrisas y la alegría que irradiaban sus compañeros asistentes durante el día y mientras les servía arroz, fríjoles y pollo durante la comida después de la Misa.
“El hecho de que vinieran y pudiéramos hacer que se sintieran como en casa me agradó”, dijo, y añadió: “Ver a la comunidad de fe reunida durante el día, para construir el Reino de Dios, fue increíble”.














