
Queridos Hermanos y Hermanas en Cristo,
El 22 de octubre, al conmemorar el Domingo Mundial de las Misiones, nos unimos en solidaridad con las Misiones de la Iglesia en esta celebración eucarística mundial anual.
“Corazones fervientes, pies en camino” es el tema que el Papa Francisco eligió para este año. El Santo Padre nos invita a avivar el fuego del amor de Cristo en nuestros corazones y a compartir activamente este calor con el mundo que nos rodea. Inspirados por el Espíritu Santo, avanzamos y llevamos la Buena Noticia a todos los rincones del mundo.
Fundada por una laica francesa, la Beata Pauline Jaricot en 1822, la Sociedad para la Propagación de la Fe es una fuente esencial de ayuda para la obra misionera de la Iglesia. En los Estados Unidos, nos beneficiamos de estas donaciones: hasta 1908, recibimos cerca de 7 millones de dólares, lo que equivale a más de 250 millones en la actualidad. Aquellas diócesis en nuestro país consideradas territorio misionero continuaron recibiendo subsidios incluso hasta la actualidad. ¡Fairbanks, Alaska, recibió su último subsidio este año!
La colecta del Domingo Mundial de las Misiones ayuda al Santo Padre a cumplir con su obligación petrina de edificar la Iglesia en más de 1,100 diócesis y territorios donde la Iglesia es demasiado joven y/o pobre para sostenerse por sí misma. Las ofrendas apoyan la formación de seminaristas y religiosos y religiosas, ayudan en la construcción de escuelas y orfanatos, y permiten a los misioneros construir iglesias en áreas remotas y con recursos limitados, y realizar obras esenciales para proclamar el Evangelio y celebrar los Sacramentos.
Incorporando el tema de este año, les insto a mantener sus corazones encendidos y sus pies en camino este Domingo Mundial de las Misiones. Sus oraciones son invaluables y su apoyo financiero brinda ayuda vital a nuestros hermanos y hermanas en las comunidades más vulnerables del mundo.
Sinceramente en Cristo,
Reverendísimo Dennis J. Sullivan, D.D.
Obispo de Camden














