Queridos Hermanos y Hermanas,
Estoy muy agradecido con Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo y con todos ustedes, nuestros queridos laicos hombres y mujeres, jóvenes y niños, religiosos, religiosas diáconos y sacerdotes, por su amor y apoyo durante el tiempo en que he servido como su obispo. He tenido el privilegio y la humildad de ser el Obispo de Camden.
Como he dicho en otras ocasiones, estos últimos ocho años y nueve meses han sido los más felices de mis 20 años como obispo. Después de la gracia y la bondad de Dios, ustedes son la razón principal de esta felicidad y alegría.
Les doy gracias por su paciencia mientras pasamos por la restructuración de las parroquias y escuelas. Fue doloroso para muchos, pero también fue necesario para la salud de la diócesis.
Estoy muy agradecido por su continua cooperación y colaboración en el trabajo de esta querida Iglesia en el Sur de Nueva Jersey. Como he dicho al Obispo Sullivan, estoy seguro que él los amará como yo.
Quiero pedir perdón a quien pude haber lastimado u ofendido a lo largo de estos años. Ciertamente, no tuve intención alguna de ofender o dañar, pero todos tenemos nuestras limitaciones humanas. Todos ustedes han estado y continuarán estando en mis oraciones.
Mi gran deseo es que en mi retiro, yo pueda, a través de ofrecer mis problemas físicos así como mi oración constante, ser un defensor de los dones de Dios para esta maravillosa diócesis.
He ofrecido al Obispo Sullivan mi apoyo incondicional y pleno. Estoy dispuesto a hacer lo que me pida. Él también será mi obispo, ya que continuaré residiendo en esta diócesis.
Estoy complacido que él haya aceptado el llamado del Santo Padre para convertirse en el octavo Obispo de Camden. Estoy seguro de que él trae consigo un corazón amoroso y pastoral para todos nosotros.
Una vez más, quiero expresar mi más profunda gratitud y afecto sincero a todos ustedes. Rezo para que Jesús pueda crecer cada vez más como el centro de nuestras vidas. Que Dios les bendiga, guíe y proteja.
Obispo José Galante














