La Cuaresma el año pasado (2020) fue interrumpida por la pandemia y para muchos esa crisis resultó con prácticas de Cuaresma que salieron por la ventana al igual que el espíritu de Cuaresma. Desafortunadamente, la pandemia permanece al entrar en esta Cuaresma de 2021. Quizás, la experiencia de vivir con ella durante este año pasado puede ayudar nuestra resolución de observar nuestras prácticas de Cuaresma y mantener el espíritu de Cuaresma.
El espíritu de Cuaresma se resume en una palabra, arrepentimiento, que se vive observando tres prácticas tradicionales: limosna (caridad), oración y penitencia (ayuno). Con un enfoque más intenso durante los cuarenta días de Cuaresma, estas prácticas pueden ayudarnos a crecer en santidad y remover las heridas de nuestros pecados. Estas prácticas de Cuaresma pueden ayudar a sanarnos y a fomentar nuestro crecimiento en Cristo.
El mensaje de nuestro Santo Padre Papa Francisco para la Cuaresma 2021 tiene como título: Cuaresma, tiempo de renovar la fe, la esperanza y el amor. El Papa se refiere a la Cuaresma como una “temporada de conversión” en el “viaje hacia la Pascua” que se acompaña de las tres prácticas tradicionales de penitencia (ayuno), oración y limosna (caridad). En estas tres bisagras cuelga la puerta de Cuaresma. Observar estas prácticas de una manera personalmente apropiada para cada uno de nosotros abre la puerta para los cuarenta días de viaje a Pascua.
La penitencia (ayuno) implica la autonegación. Se trata de rendir – dejar ir – para encontrar más de Dios en nosotros mismos y en los demás. Hay muchas expresiones penitenciales de ayuno, por ejemplo, ayuno de dulces, bebidas, chismes, etc. Cualquiera que sea la penitencia elegida, debe abrir más tu corazón a Dios y a los demás.
Oración – tiempo con Dios. Tiempo dado a Dios. Tiempo íntimo. Tiempo dedicado. Tiempo de estar con Dios. Tiempo de encontrar a Dios. La oración inspira, desafía, fortalece, crece y alienta nuestra relación con el Señor. Debe ser muy específica y organizada durante los cuarenta días. La oración puede ser personal, privada o pública, con otros en la comunidad de la iglesia.
La limosna (caridad) está dirigida a otros, especialmente a los pobres, para que sean vistos como miembros de nuestra propia familia, como amigos, hermanos o hermanas. Se trata de dar de lo que tenemos porque Dios nos ha dado mucho.
Estas prácticas de la Cuaresma de penitencia, oración y caridad pueden ayudarnos a lograr la renovación personal que es el objetivo de la Cuaresma. El Papa Francisco en su mensaje de Cuaresma 2021 escribió lo siguiente sobre estas prácticas. Estas “reviven la fe que viene del Cristo viviente, la esperanza inspirada por el aliento del Espíritu Santo y el amor que fluye del misericordioso corazón del Padre”. Que durante esta Cuaresma, nuestras prácticas de Cuaresma nos renueven en fe, esperanza y amor.
La Cuaresma 2021 se realiza durante este año dedicado a San José. El 8 de diciembre el Papa Francisco emitió una carta apostólica, Patris Corde, (con el corazón de Padre) en el 150 aniversario de la proclamación del Papa Pio IX de San José como patrón de la iglesia universal. Yo sugiero que reflexionar sobre la vida y el ejemplo de San José puede animar nuestro viaje de Cuaresma y nuestra resolución de practicar el ayuno, la limosna y la oración.
Su vida implicó la autonegación y el sacrificio. San José crio a Jesús, hijo de María, que no era su hijo. Levantó a Jesús como si fuera su hijo. Además, hizo lo que Dios le pidió que hiciera al llevar a María a su casa. Ambas de estas decisiones involucraron para él sacrificio personal.
San José fue un judío fiel y observante. Le enseñó a Jesús cómo orar que era el deber de los hombres en esos días. Llevó a Jesús a la sinagoga el sábado y en las fiestas para observar a la comunidad de la sinagoga en Nazaret en oración. El escuchó el mensaje del ángel. El escuchó a Dios.
Él fue un hombre de gran caridad que se ve en su papel en la vida de María y Jesús, quienes fueron sus responsabilidades terrenales. El cuidó de María con corazón de esposo y de Jesús con corazón de padre. La caridad es obra de ampliar nuestros corazones, del que San José es un excelente ejemplo. La caridad es dar no de tu exceso sino de todo lo que tienes como hizo San José con la Sagrada Familia.
Esta Cuaresma 2021 es un nuevo tiempo para nosotros. Que sea un tiempo lleno de gracia. Es un tiempo que todos necesitamos y que observamos según nuestra situación personal. Es un tiempo en el que Dios nos llama a más y mejor oración. Es tiempo de dejar (ayuno) y tiempo de dar a los demás (caridad).
Caminemos con San José durante estos 40 días. Con él como nuestro guía con seguridad viviremos la Cuaresma 2021 como mejor podamos a pesar de la continuada pandemia y el espíritu de la Cuaresma no se perderá.














