
Al final de su discurso a la Renovación Carismática Católica (RCC) en Roma a principios de este mes, el Papa Francisco dijo: “Si alguien me preguntara: “Dame una señal: ¿qué hace auténtica la vida de renovación en una persona?”, lo que me viene a la mente es que las personas que experimentan a fondo la renovación saben sonreír. Saben sonreír”. Así es como puedo describir los rostros de las miles de personas que vi recientemente en Roma para los diversos eventos de la Renovación Carismática Católica Mundial.
En junio de 2019, el Papa Francisco estableció CHARIS (Servicio Internacional de la Renovación Carismática Católica) para servir a esta corriente de gracia en todo el mundo. Comenzó un proceso para formar los servicios continentales y nacionales de comunión en cada país, lógicamente, la pandemia de COVID freno este proceso, pero tras estas dificultades mundiales, a finales de octubre de 2023 se celebró la primera Asamblea mundial de CHARIS. Fueron invitados más de 160 participantes de todo el mundo. Fue estupendo ver las cosas maravillosas que el Espíritu Santo está haciendo en cada parte del mundo. Fueron días de oración, hermandad, reflexión, planificación y elección del nuevo Servicio Internacional de Comunión. El Cardenal Raniero Cantalamessa, Asistente Eclesiástico de CHARIS, y el Cardenal Kevin J. Farrell, Prefecto del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, estuvieron presentes en la Asamblea.
En los días siguientes a la Asamblea, tuvo lugar una reunión de los 18 miembros del nuevo Servicio Internacional de Comunión, en la que tengo la bendición de servir como el representante de los hispanohablantes de Norteamérica y el Caribe. El obispo Peter Smith, auxiliar de la archidiócesis de Portland, fue sustituido por monseñor Joseph Malagreca, de la diócesis de Brooklyn, como representante de América del Norte y el Caribe de habla inglesa. Se formaron varias comisiones para servir mejor a la RCC en todo el mundo, entre ellas: grupos de oración, comunidades, intercesión, sacerdotes y religiosos, jóvenes.

El evento “Llamados, Transformados y Enviados” tuvo lugar a principios de noviembre. Hubo más de 2500 participantes. Inicialmente, el evento estaba destinado a los estudiantes que han completado el programa de formación en línea de 2 años para la RCC. Sin embargo, posteriormente el evento se abrió a todo el mundo. El primer día se celebraron varios talleres en tres basílicas de Roma. Tuve la bendición de ser el predicador principal en la Basílica de San Andrés del Valle, donde hablé sobre la identidad de los grupos carismáticos de oración. Fue una experiencia increíble alabar a Dios con cientos de personas reunidas de todo el mundo. La jornada concluyó con una misa muy animada presidida por un sacerdote argentino que coordina semanalmente un grupo de oración carismático en la iglesia de Santa Ana, dentro del Vaticano.
Los dos últimos días del evento tuvieron lugar en el Auditorio San Pablo VI. Varios predicadores, entre ellos Nicky Gumbel (fundador de Alpha); el Padre James Mallon (fundador de Renovación Divina); Patti Mansfield (pionera de la RCC) hablaron sobre diversos temas relacionados con la espiritualidad carismática. Uno de los momentos más destacados del evento fue la enseñanza del Cardenal Cantalamessa en la que nos recordó las tres expectativas de la Iglesia sobre la misión de la RCC que el Papa Francisco nos dio en 2019: compartir el bautismo en el Espíritu Santo con toda la iglesia; trabajar por la unidad (incluida la unidad entre los cristianos) y servir a los pobres. Uno de los momentos más gratificantes para los participantes fue cuando el Cardenal Cantalamessa reconoció la gran aportación pastoral de la RCC a la Iglesia, afirmando: “El éxito de una misión ya no puede medirse por el número de confesiones escuchadas y comuniones distribuidas, sino por cuántas personas han pasado de ser cristianos nominales a cristianos reales, es decir, convencidos y activos en la comunidad. Y ésta es la aportación más evidente que la Renovación Carismática se propone -y, en lo pequeño, realiza- desde el punto de vista pastoral”.
Tras el discurso del Papa Francisco a los participantes, el evento concluyó con un concierto de grupos de jóvenes de la RCC de todo el mundo en varios idiomas. El Papa Francisco recordó: “El servicio particular que CHARIS puede ofrecer es el de promover los carismas y animar a ponerlos al servicio de toda la Iglesia”. El Papa Francisco no sólo ha motivado a la RCC en nuestra misión, sino que también nos ha dado un modelo de cómo hacerlo. Por eso, al final del evento, saludó a tres grupos de personas: a los miembros del Servicio Internacional de Comunión (en representación de la RCC mundial); a un grupo de pastores protestantes (motivando a todos a trabajar por el ecumenismo espiritual); y, por último, a un grupo de personas sin hogar de las calles de Roma que cantaron para él.
Fue providencial que al llegar de Roma, tuviéramos nuestra Conferencia Carismática Hispana diocesana, en la que motivamos a los más de 400 participantes a estar seguros de vivir la identidad de esta corriente de gracia en el Sur de Nueva Jersey, especialmente cumpliendo con el llamado del Papa Francisco y estando seguros como expresa el Cardenal Cantalamessa de llevar a la gente a un encuentro personal transformador con nuestro Señor Jesucristo.
Andrés Arango es el Delegado del Obispo para el Ministerio Hispano y Director de Evangelización de la Diócesis de Camden.














