Foto Alan M. Dumoff

El obispo es entrevistado en Español por un reportero del Canal 65, Univisión, Philadelphia, el 11 de febrero, en el Centro de Vida Espiritual, San Pío X, Blackwood.
Foto James A. McBride
El Obispo Dennis Sullivan estableció el tono para sus años como el octavo Obispo de Camden con la palabra Aleluya.
El Obispo Sullivan – quien sirvió como párroco de una parroquia multicultural por varios años en la ciudad de Nueva York – dijo que la palabra Aleluya, universalmente asociada con gozo, no necesita traducción para aquellos que no hablan Inglés; a través de su particular sonido, las personas pueden entender su significado.
La palabra no es usada en la liturgia Romana durante la Cuaresma, por lo que en su Misa de instalación en la Iglesia de Santa Inés, Blackwood, el martes 11 de Febrero, día antes del Miércoles de Ceniza, el dijo que como una “aventura final” antes del comienzo de la Cuaresma, quería “dejar que el Aleluya resonara.”
El ofreció un Aleluya para la Diócesis de Camden, que acaba de celebrar su 75vo aniversario; a “nuestros sacerdotes, ahora mis hermanos”; al Obispo José Galante; a Jesús, quien demostró que la verdadera religión no se encuentra en las normas y reglamentos sino en el corazón; a la Iglesia Católica, actualmente celebrando el Año de la Fe; al Papa Benedicto y a todos los que sirven ministrando en Camden.
“Y no por ser egoísta pero Aleluya para mí,” continuó el Obispo Sullivan, añadiendo que gracias a Dios continuará llevando a cabo fielmente sus deberes como obispo de la Diócesis de Camden.
“Que el Aleluya haga eco alrededor de esta iglesia y los seis condados del Sur de Nueva Jersey,” dijo.
La repetición del obispo de la antigua palabra, en una manera tan optimista, iba de acuerdo con el ánimo del día. Una Misa de instalación es una ocasión formal pero también alegre, compuesta de rituales tradicionales y música, sin embargo, no carente de sensibilidad moderna. En varias ocasiones durante el servicio, las personas en las bancas capturarían un momento con sus cámaras de Ipads y celulares.
El servicio comenzó con el Obispo Sullivan tocando a la puerta de la iglesia y el Arzobispo John Myers de Newark, como encargado de la Provincia de Nueva Jersey, permitiéndole entrar. A ello le siguió una procesión formal de obispos, sacerdotes, religioso/as, seminaristas, líderes laicos, representantes religiosos, Caballeros de Colón y otros, que tomó cerca de media hora para entrar a la iglesia.
Luego siguió el Rito de Instalación, empezando con la lectura de la Carta Apostólica del Papa Benedicto XVI, nombrando al Obispo Sullivan como cabeza de la Diócesis de Camden, su aceptación formal del nombramiento, y su ser escoltado a la cátedra, la silla del obispo, el asiento de su autoridad. Después de que las personas mostraran su apoyo con aplausos, el obispo fue bienvenido por representantes de la iglesia de Camden, líderes de otras comunidades de fe y funcionarios públicos.
Las intercesiones fueron pronunciadas en varios idiomas, una de las lecturas del día fue en Español, y el Obispo Sullivan dio una porción de su homilía en un Español completamente fluido. El expresó, que a pesar de no tener una sola gota de sangre hispana, su corazón es latino. Además dijo, que la comunidad hispana no solo es bienvenida en nuestra diócesis, sino que con sus culturas y tradiciones de fe son parte fundamental de nuestras parroquias.
Al final de la Misa, el Obispo Galante presentó al Obispo Sullivan una réplica de la “Llamada de San Mateo” de Caravaggio, una pintura de la cual el Obispo Sullivan habló en su discurso de apertura, cuando fue nombrado a Camden el mes pasado. También, haciendo unos breves comentarios finales, estuvieron los dos Arzobispos de Nueva York, con quienes el Obispo Sullivan trabajó, el Cardenal Egan, ahora retirado y el Cardenal Dolan.
Antes de dejar el altar, el Obispo Sullivan preguntó, “Como el difunto Alcalde Koch diría, ¿Cómo lo estoy haciendo?” La respuesta fue cálida y entusiasta.














