
Por Armando Machado, Corresponsal
VINELAND – Con música festiva llenando la Iglesia de San Francisco de Asís, unas 600 personas de todas las edades aplaudieron y cantaron al comienzo de la Celebración Diocesana Hispana que se llevó a cabo el 2 de octubre en la parroquia de la Divina Misericordia.
Hubo abrazos y sonrisas cuando los amigos se saludaron, así como apretones de manos con los casi doce clérigos que se unieron al obispo Dennis Sullivan en el evento anual, celebrado por primera vez desde la pandemia.
El párroco, Padre Joel Arciga Camarillo, inició la tarde con una presentación sobre la Eucaristía, coincidiendo con el tema del evento y el Avivamiento Eucarístico Nacional, “Mi Carne para la Vida del Mundo”. Después, la iglesia se quedó en silencio para la Adoración.
La fe y la cultura se combinaron al comienzo de la Misa, con feligreses de toda la Diócesis en procesión con pancartas que representaban el Ministerio Hispano de cada parroquia.
En su homilía, el obispo Dennis J. Sullivan recordó a la congregación cómo Cristo les dijo a los apóstoles: “Con fe, haréis maravillas; haréis lo imposible”.
“El tema de nuestra reunión diocesana en celebración del Mes de la Herencia Hispana (15 de septiembre al 15 de octubre) es, ‘Mi carne para la vida del mundo’. El Sacramento Eucarístico, la Sagrada Comunión. Este es el tema del Avivamiento Eucarístico Nacional, un programa de los Obispos de los Estados Unidos, programa que comenzó en junio pasado con la Fiesta del Corpus Christi, el Cuerpo y la Sangre del Señor, un programa que durará tres años”, dijo el obispo Sullivan.
El obispo continuó señalando que durante el Avivamiento Eucarístico, “este año, tendremos una gran cantidad de diversos programas en las parroquias y la Diócesis, en las parroquias el próximo año y a nivel nacional en 2024. Habrá un Congreso Eucarístico Nacional en Indianápolis… Todos necesitamos una mejor relación con el Señor en la Sagrada Comunión… La Sagrada Comunión es el Cuerpo y la Sangre de Jesús. No es un símbolo, no es un recuerdo”.

Señaló que la esperanza del programa nacional es que “seamos renovados en nuestra fe Eucarística. Esta es nuestro gran tesoro, es el Señor Viviente. Su divinidad. Cada vez que celebramos la Eucaristía, somos introducidos al misterio del amor salvador de Dios”. El obispo agregó que en Cristo “encontramos la fuerza necesaria para caminar en este mundo como sus discípulos. Nos convertimos en lo que recibimos”.
El obispo también habló sobre la lectura del día basada en el libro de Habacuc y señaló que el profeta estaba preocupado por la agitación en el mundo, tal como la violencia, la opresión y la destrucción. “¿Suena familiar?” preguntó a los fieles. Señaló que Dios le dijo a Habacuc: “El que tiene fe vivirá a pesar de la violencia y la locura del mundo”.
Antes de que terminara la Misa, Andrés Arango, delegado del Obispo para el Ministerio Hispano, entregó al Obispo Sullivan una placa en agradecimiento por el servicio y su cuidado pastoral a la comunidad hispana del sur de Nueva Jersey. La liturgia fue seguida por la cocina tradicional hispana y el compañerismo en el salón parroquial.
Elvia Espinal, de 49 años, coordinadora de un grupo de oración en la parroquia de San José en Camden, estuvo entre los alegres celebrantes de la Celebración Diocesana Hispana de este año. La casada y madre de dos hijos dijo que era importante que el mensaje de la celebración se enfocara “en la presencia real del Señor en la Eucaristía, y en darse cuenta del verdadero valor que esta tiene. También es importante que estemos unidos como una comunidad católica. Fue un placer estar aquí, fue una gran celebración. Me motivó mucho”.
Antes de partir a disfrutar de la comida y el compañerismo, también señaló: “Este evento me dio una perspectiva fresca del momento sagrado de la Eucaristía. Mi fe católica nació con mi abuela paterna, de generación en generación hemos seguido a la Iglesia, porque creemos que el Señor es nuestro Salvador y que es la única Iglesia verdadera, dada a nosotros por Jesús. Es el Espíritu que transforma el pan en la Sagrada Eucaristía. Amamos a todos porque todos somos hijos de Dios, no puedes decir que amas a Dios si no amas a tus hermanos y hermanas”.
Ramón Marte, de 59 años, quien se desempeña como ministro eucarístico en la iglesia San Antonio de Padua, parroquia San José, Pro-Catedral, en Camden, dijo: “Esta celebración fue muy buena, muy importante porque la cultura hispana está creciendo aquí [en el sur de Jersey y en Estados Unidos]. Cuanto más nos apoyamos unos a otros, más unidos estamos como un pueblo”.
Marte agregó que disfrutó de la homilía del obispo “porque su mensaje nos llama a mantener la fe y a creer en la Eucaristía. La fe católica es un gran mensaje del Señor a través de nosotros los católicos, para que mantengamos la fuerza y sigamos adelante en la fe.”
Arango, quien es director de evangelización de la Diócesis de Camden, pronunció un discurso de clausura en la Misa y agradeció a todos los que ayudaron en la organización del evento. Dijo que era importante para él expresar esa gratitud porque “somos una familia hispana, y esta celebración fue posible con la ayuda de muchas personas; personas de las oficinas diocesanas y personas de las parroquias”.
En cuanto al obispo Sullivan, quien predicó completamente en español, Arango dijo: “El tiene un corazón latino, siempre al servicio de la comunidad hispana”.
Rubi Lukasiewicz, asistente administrativa ejecutiva para el Ministerio Hispano diocesano y Evangelización, señaló que el evento fue para “todos nosotros celebrar a Dios y celebrar la unidad hispana con la Iglesia. Mi esperanza es que todos crezcamos más en la fe”.















