
Del 8 al 10 de septiembre, familias latinas de toda la Diócesis de Camden se reunieron en un ambiente de fe, alegría y esperanza para participar en las Noches de Evangelización para Familias Latinas, una serie de encuentros que buscan fortalecer la unión familiar a la luz del Evangelio.
Alrededor de 300 personas acudieron a las Iglesias de Santa Juana de Arco, Camden; Inmaculada Concepción, Bridgeton y a la Parroquia Santa Mónica, Atlantic City, donde vivieron una velada llena de oración, canto y reflexión.
Durante la jornada, los predicadores invitados desde Paraguay, Silvia Mariella y José Tomás, compartieron con los asistentes un mensaje centrado en la importancia del perdón y la reconciliación. Subrayaron que aprender a perdonar, vivir en paz con uno mismo y dejar atrás los rencores son pasos esenciales para sanar el corazón y edificar familias más unidas.
Silvia, quien viene acompañando estos encuentros en la diócesis desde el 2016, expresó su alegría al ver cómo la fe sigue creciendo en las comunidades. Invitó a todos a ser peregrinos de esperanza, ayudando a otros a descubrir la riqueza que ofrece la Iglesia y a convertirse en luz en medio de la sociedad. “Es una alegría ver a una juventud que le da esperanza a la Iglesia. Hay muchos jóvenes que quieren conocer más a Dios. A los adultos les diría que luchemos por ser testigos auténticos, porque eso atrae a los jóvenes. Debemos llevar a Cristo en nuestros corazones”, afirmó con entusiasmo.

Por su parte, José, quien se ha dedicado a la evangelización durante más de 30 años, compartió que esta es la segunda vez que participa en un evento de evangelización en Estados Unidos, una experiencia que considera profundamente enriquecedora. “Es algo muy lindo porque veo que la gente tiene hambre y sed de Dios. En este Año Jubilar debemos comprender lo que el Señor está haciendo por nosotros y aprovechar para recordar que somos peregrinos en esta vida, llamados a un Reino que nunca se acaba. Pensar en la vida eterna es el mejor regalo que Dios nos brinda. Los jóvenes son una esperanza en la Iglesia, y nos damos cuenta de que la santidad es la gracia de Dios derramada sobre nosotros”, afirmó.
Entre los participantes se encontraban jóvenes de distintas parroquias que también compartieron su experiencia. Giovanni Cruz, Shantal Tapia y Tania Tapia, de la iglesia Santa Teresa de Ávila, Bridgeton junto con Arturo Orea, de la iglesia San Francisco de Asís, Vineland expresaron que la noche fue muy especial para ellos. Dijeron que aprendieron a nunca darse por vencidos y a recordar que Dios siempre está presente en cada situación de la vida. “Con Dios no existen las preocupaciones; debemos dejar todo en sus manos y confiar más en Él, porque siempre está con nosotros”, comentaron. Los jóvenes destacaron, además, la importancia de perdonar y no guardar rencores, como una manera de vivir en paz y esperanza.

Andrés Arango, delegado del obispo para el Ministerio Hispano y director de Evangelización en la Diócesis de Camden, compartió sus reflexiones acerca de las Noches de Evangelización: “En este momento de la historia, la clave para la renovación de la Iglesia es la evangelización de las familias. Cuando compartimos la Buena Nueva con padres e hijos por igual, fortalecemos y renovamos todo el Cuerpo de Cristo. Qué profunda alegría fue ver a las familias reunidas, alzando sus voces en alabanza a Dios. Cuando las madres, los padres y los hijos rezan unidos, el Señor está presente de una manera especial, trayendo paz, sanación, unidad… y su testimonio se convierte en luz para toda la comunidad”.
Las familias, reunidas en un ambiente de alegría y fraternidad, participaron activamente en dinámicas que fortalecieron la fe y recordaron la importancia de mantener a Dios en el centro de la vida cotidiana. A través de cantos, momentos de silencio y palabras de aliento, los presentes compartieron la esperanza de caminar juntos como comunidad, guiados por el amor de Cristo.
Estas Noches de Evangelización, organizadas por la Secretaría de Evangelización y Ministerio Hispano en conjunto con la Renovación Carismática Diocesana Hispana, han demostrado que cuando las familias se unen en oración y fe, no solo fortalecen sus lazos internos, sino que también se convierten en luz para toda la comunidad. Con el ejemplo de jóvenes y adultos comprometidos, el Ministerio Hispano de la Diócesis de Camden continúa promoviendo una Iglesia viva, donde la esperanza, el perdón y la unidad guían cada paso de su camino. Que estas experiencias sigan inspirando a todas las familias a vivir con el corazón abierto a Dios y a compartir su amor con quienes los rodean.














