
La Semana de las Escuelas Católicas se observará en nuestra Diócesis desde el domingo 30 de enero hasta el viernes 4 de febrero, con el tema “Escuelas Católicas: Fe, Excelencia, Servicio”. Durante la semana, se programan en nuestras escuelas una variedad de eventos especiales que incluyen Misas y servicios de oración. Consulte la escuela Católica que su parroquia apoya para obtener información sobre la celebración de esta en la Semana de las Escuelas Católicas. Es posible que lo inviten a visitar y participar en la celebración de esta semana especial en esa escuela.
En nuestra Diócesis, todas nuestras parroquias patrocinan una escuela, con responsabilidades que van desde finanzas, admisiones, participación del clero y administración. Este modelo comparte la propiedad de la escuela con cada parroquia, ya sea que un edificio escolar esté ubicado en sus instalaciones o no. Esto reconoce que una escuela Católica es el principal ministerio de educación de nuestra Iglesia del cual es responsable cada parroquia de la Diócesis.
La Semana de las Escuelas Católicas destaca la misión de fe y la excelencia educativa de cada escuela. El programa académico es riguroso y tiene resultados comprobados en términos de índices de graduación y niveles de grado en artes del lenguaje y matemáticas que son inigualables por las escuelas públicas. “Excelencia” es la norma en lo académico. Además, una escuela Católica marca la diferencia en el desarrollo integral de cada estudiante. Sus vidas espirituales y físicas son abordadas por la filosofía Católica de la educación que impulsa a cada escuela. Una educación integral del alumno, mente, cuerpo y espíritu.
Una escuela Católica se basa en valores; la moral se enseña y se presenta a los estudiantes para que la imiten. Se enseña Religión y se proponen sus principios para vivir mejor. La formación en la fe es una meta. Una escuela evangeliza a sus estudiantes, a sus familias y al cuerpo docente. Se lleva a cabo la oración pública. Dios es mencionado, invocado; un ambiente Católico rodea a cada escuela. Con preocupación cristiana, la escuela llega a la comunidad fuera de la puerta de la escuela, incluso al mundo. El personal está compuesto por educadores comprometidos en las aulas y en la administración. Como dice nuestra campaña en los medios: una educación Católica es el regalo de toda la vida.
Yo puedo dar fe de esa verdad a partir de mi propia experiencia como estudiante de elementaria Católica, de un escuela secundaria y universidad Católica y de mis visitas pastorales a nuestras escuelas. Durante la reciente pandemia, nuestras escuelas estuvieron abiertas para la educación presencial en el aula. Todo fue manejado con experiencia y preocupación por parte de maestros y administradores para que los estudiantes no perdieran tiempo directo en el salón de clases. Zoom estuvo disponible para aquellos que no pudieron estar en las aulas. Cara a cara, la educación en el aula continuó en la escuela Católica.
Reconozco el sacrificio que hacen muchos padres para mantener a su hijo/a en una escuela Católica. Ese sacrificio es replicado por la Diócesis; pasamos mucho tiempo recaudando fondos para apoyar a las escuelas. Además, cada escuela está involucrada en la recaudación de fondos. Todos estos esfuerzos construyen una comunidad alrededor de una escuela y crean un ambiente familiar.
La fe, la excelencia y el servicio son los sellos distintivos de una escuela Católica. Su producto es un estudiante completo que está preparado para la vida con una educación Católica. Se necesita su apoyo a través del Fondo de Becas del Sur de Nueva Jersey. El dinero recaudado por esa organización se distribuye a los directores para las familias que enfrentan desafíos por los costos de matrícula. Les pido que consideren una contribución. Visite https://bit.ly/SJScholarshipFund.
Cualquier cosa que pueda hacer para difundir el mensaje en su vecindario o a sus vecinos o parientes acerca de nuestras escuelas sería útil. Que nuestros estudiantes de las escuelas Católicas sigan creciendo en conocimiento, fe y servicio. Saludo a nuestros párrocos, sacerdotes, religiosos/as, maestros/as, administradores y padres de familia por su labor a favor de nuestras escuelas, los cuales son centros de Fe, Excelencia y Servicio.














