
Por el Diácono Ricardo Lozano Cruz
En primer lugar, quiero expresar mi gratitud por sus valiosas e inestimables oraciones en la medida que se acerca mi Ordenación Sacerdotal. Su presencia en la Iglesia, su sed de Dios y, más importantemente, su fe, alimentan continuamente mi deseo de servir al pueblo de la Diócesis de Camden de variadas maneras.
A través de los años, he sido testigo de la abundancia de alegría y sentimientos gratificantes que fluyen de mi ministerio de servicio en la comunidad. Servir a los confinados en casa y a los enfermos, servir en el altar, aprender y tener un mayor aprecio por los sacramentos, así como poder celebrar bautismos como diácono son algunas de las fuentes de alegría para mí durante estos años de formación. Es verdaderamente inspirador saber que podré contribuir a las necesidades espirituales y físicas de la comunidad a través de la práctica de un ministerio bilingüe. También, la celebración de la Santa Eucaristía y del Sacramento de la Confesión son los dos aspectos que más me entusiasman y que más ansío vivir como sacerdote al servicio de la comunidad. No hace mucho, un ferviente sacerdote me describió el Sacramento de la Confesión de esta manera: “Cada vez que el sacerdote verbaliza las palabras de la absolución, agua y sangre salen del costado de Jesús para limpiarnos del pecado…” Esta imagen tan poderosa y prominente del Sacramento de la Confesión fue extremadamente conmovedora e inspiradora para mí. Además, en relación con esta idea, la mezcla de agua y vino durante la liturgia de la Eucaristía representa la divinidad y la humanidad de Cristo, de la que indignamente formaré parte como futuro celebrante. Pensar que podré celebrar la Misa y oír confesiones es para mí una fuente de auténtica y genuina alegría…
La Eucaristía nos reúne en torno a la mesa del Señor, independientemente de la cultura, la lengua, la procedencia, las nacionalidades o las creencias, especialmente si tenemos en cuenta la rica diversidad de nuestra diócesis. Esta particular diversidad es para mí una gran oportunidad de encontrar el rostro de Cristo a través de todos ustedes. Por su parte, el Sacramento de la Confesión revela la mirada tierna y misericordiosa de Dios Padre cuando traemos a la mente nuestra necesidad de acercarnos a Dios a través de la experiencia del perdón.
Oro para que cuanto más camine en este camino, más abrace los sentimientos y deseos del corazón sacerdotal de Jesucristo: sentimientos de compasión y amor por la gente y el deseo de abrazar con un corazón indiviso la noble llamada de Dios a servir como sacerdote. Las palabras se quedan cortas para expresar la alegría de ser un instrumento de la gracia de Dios, especialmente a través de la Eucaristía y el Sacramento de la Confesión en la Diocesis de Camden.
¡Deseo compartir con ustedes la alegría de celebrar estos dos hermosos y poderosos sacramentos dentro de unas semanas, hermanos y hermanas!
En Cristo, Dcn. Ricardo Lozano
Ricardo Lozano Cruz está en cuarto de teología en el Seminario de la Inmaculada Concepción en la Universidad Seton Hall, South Orange. Será ordenado sacerdote para la Diócesis de Camden el 18 de mayo en la Catedral de la Inmaculada Concepción, Camden.














