
El Obispo Coadjutor José Williams celebró recientemente la Misa Votiva en honor de Nuestra Señora de Schoenstatt en la Iglesia de San Miguel, Parroquia de Nuestra Señora del Santísimo Sacramento, Minotola. Nuestra Señora de Schoenstatt tiene sus raíces en un profundo amor a la Madre de Dios. Los miembros buscan integrar la fe en la vida diaria, mirándola como guía, educadora y modelo de discipulado. “Estamos aquí esta noche para dar gracias a Jesús por Su Madre, María. Porque María hizo algo que ninguno de nosotros podría haber hecho: Se paró bajo la Cruz y creyó”, dijo el Obispo Williams en su homilía del 18 de febrero. Enfatizó que la Crucifixión distaba mucho de la visión que el Arcángel Gabriel había descrito al anunciar el Nacimiento de Jesús. Sin embargo, gracias a una fe inquebrantable, la Santísima Madre comprendió que ése era el camino de Su misión. Durante la liturgia vespertina, que fue bilingüe, los feligreses colocaron ante el altar imágenes enmarcadas de la “Madre Tres Veces Admirable”. El Padre Ariel Hernández, párroco de la parroquia, y el Obispo Williams bendijeron las imágenes y veneraron la imagen de la parroquia.















