
SWEDESBORO – “¡Dios está con nosotros!”
Estas fueron las palabras del obispo José Williams al celebrar la Misa del Domingo de Ramos, la mañana del 29 de marzo en la iglesia San José, parroquia de Santa Clara de Asís.
En su homilía, el obispo Williams predicó sobre cómo Jesús sufrió y murió por todos – por la salvación de cada hombre y mujer – para que algún día “estemos con Él cara a cara. Por eso le alabamos hoy”.
Y continuó diciendo: “Qué regalo, hermanos y hermanas, es tener fe – ese tipo de fe que ve a Jesús vivo en nuestra vida cotidiana, incluso cuando nuestros planes no se cumplen, incluso cuando tenemos un mal día … incluso cuando nos decepcionamos a nosotros mismos. Dios está ahí. Nos está enseñando a través de ello … a entregar nuestras vidas. Pero necesitamos fe para verlo”.

En esta Misa dominical, que dio inicio a la Semana Santa, el obispo estuvo acompañado por el padre Edward Kennedy, párroco, así como por el diácono Jerry Jablonowski, el diácono Joseph Garozzo y el diácono Lou Presenza, quien actuó como maestro de ceremonia.
Los bancos se llenaron de fieles con palmas en la mano, muchos de ellos familias y niños de todas las edades.
Claudia Trani-Melgar, que asistió a la Misa con su esposo y su hija, comentó: “Es importante comenzar la Semana Santa juntos, en familia, para recibir a Dios en nuestros corazones. Tenemos que estar preparados para la Pasión de Cristo”.
La feligresa Monique Giunta también compartió ese sentimiento y dijo que quería que sus hijos vivieran la Misa tal y como ella la vivió cuando era joven. Su familia participó en la procesión de ofrendas.
Al término de la Misa, el obispo Williams citó al Papa Benedicto XVI, quien se refirió al Domingo de Ramos como “la gran entrada a la Semana Santa”, y animó a las familias a participar en las celebraciones litúrgicas de la semana, incluidos el Jueves Santo y el Viernes Santo, que conducen al Domingo de Resurrección.














