BLACKWOOD – Los Caballeros de Colón se reunieron recientemente para honrar a los sacerdotes de la Diócesis de Camden, esos pastores que son “piedras angulares vitales de la fe”.
“En un mundo a menudo marcado por la confusión, el conflicto y la soledad, el sacerdote se erige como un faro del amor y la misericordia eternos de Dios. Sus manos bendicen, sus palabras sanan y su presencia reconforta”, afirmó James Sweeney, diputado estatal de los Caballeros de Colón del estado de Nueva Jersey, durante la cena anual Orgullo de Nuestros Cacerdotes.
Sweeney, de la Diócesis de Paterson, dijo que esperaba que la velada fuera “un recordatorio de que están rodeados de una comunidad que los valora, los cuida y está dispuesta a animarlos”.
Alrededor de 350 personas se reunieron para la celebración anual el 2 de octubre, que se llevó a cabo en el salón de banquetes “The Forum”. Fue la mayor asistencia al evento desde 2019. Además de los Caballeros y diáconos del sur de Nueva Jersey, y sus esposas, asistieron decenas de sacerdotes junto con el obispo José Williams y el obispo emérito Dennis Sullivan.
Tras agradecer a los Caballeros por organizar la velada de agradecimiento y solidaridad con los sacerdotes, el obispo Williams expresó su gratitud por el compromiso de la organización fraternal católica con la dignidad humana.
“Gracias, Caballeros, por luchar siempre por la cultura de la vida”, dijo, implorando a los hombres que prestaran atención a las palabras de San Juan Pablo II: “Donde se desprecia y se explota al inmigrante, también se participa en la cultura de la muerte”.
Hizo un llamado a los hombres para que recordaran a “nuestros hermanos y hermanas latinos e inmigrantes [que viven] en un momento muy difícil. Nunca antes en la historia de este país se había criminalizado el simple hecho de no tener papeles. Lo que está sucediendo con nuestras familias latinas es aterrador”.
“Cuando una de estas familias viene a profesar su fe en Jesucristo y a recibir los sacramentos, nuestros sacerdotes no les piden sus documentos”, dijo el obispo Williams. “[Del mismo modo], cuando se te acerca un hombre latino que quiere ser Caballero, no le pides sus documentos”.
Dijo que, durante sus años de sacerdocio, ha conocido a caballeros latinos que “aman su fe, aman este país, aman a la Iglesia y enriquecen sus comunidades”.
“Estos hermanos suyos podrían ir a trabajar mañana y no volver a casa con sus familias”, dijo el obispo Williams. “Les invito a entrar en esta batalla con la Iglesia, a consolar y acompañar a nuestras familias … [para hacerles saber] que la Iglesia los ama, los acompañará, los defenderá y luchará por ellos”.
Al final de la noche, el Consejo Estatal de los Caballeros de Nueva Jersey entregó al obispo Williams dos cheques, por un total de 5,000 dólares, destinados a fomentar las vocaciones en el sur de Nueva Jersey, así como a los Servicios Católicos de Salud VITALity de la Diócesis de Camden.
El padre Adam Cichoski, director de vocaciones de la diócesis, también agradeció a la organización su apoyo, ya sea a través de oraciones, ayuda económica o el proyecto anual “Knights of Columbus Seminarian Letter Project”, en el que los alumnos de escuelas católicas y de educación religiosa parroquial escriben cartas de ánimo a los seminaristas.
Los sacerdotes de la diócesis dijeron que la velada les había dado nuevas energías y vigor para volver a sus comunidades.
“Saber que los Caballeros piensan en nosotros, reconocen lo que hacemos y los sacrificios que hacemos me motiva a continuar con mi ministerio”, dijo el padre Franklin Opara, vicario parroquial de la parroquia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro en Galloway. Al mismo tiempo, “es agradable socializar, ver a viejos amigos y hacer nuevos”.
El padre Carlos López, vicario parroquial de la parroquia Santa Clara de Asís en Swedesboro, se mostró de acuerdo. “Las oraciones de los Caballeros me dan la gracia y la fuerza para continuar mi misión. Además, es bueno agradecerles el trabajo que hacen por nosotros”.














