
Peregrinos de toda la diócesis se unieron al obispo José Williams y a numerosos miembros del clero el 6 de septiembre para dar un poderoso testimonio de fe desde Collingswood hasta Camden en este Año Jubilar de la Esperanza.
Después de una Misa a las 9 de la mañana en la parroquia Santa Teresa de Calcuta, celebrada por el obispo Williams y concelebrada por el párroco, el padre Steven Bertonazzi, entre otros, unos 100 laicos, clérigos y religiosos caminaron desde la iglesia de San Juan hasta la catedral de la Inmaculada Concepción, rezando el rosario y llevando estampas y medallas milagrosas para compartirlas con quienes se encontraran por el camino.
Citando la urgente necesidad de “una nueva efusión del Espíritu Santo que devuelva a las personas a la fuente y cumbre de nuestra vida, a nuestra verdadera libertad y descanso”, Mons. Williams hizo eco de las palabras de San Benito al decir a todos “no dejemos que nada se anteponga al servicio de Dios”.
“Todos tenemos nuestra parte en invitar a las ovejas perdidas a volver al más verde de los pastos verdes, que es la Santa Misa” y la Eucaristía, continuó.
Después de la Misa, el obispo se unió a los peregrinos para recorrer los 5 km que les separaban de Camden. A su llegada, el padre Stephen Robbins, vicario parroquial, les ofreció una visita guiada por la histórica catedral. A continuación, almorzaron con el obispo Williams y el clero en la Sala de la Catedral.














